Frases de John Milton



John Milton (1608 - 1674) fue un poeta inglés, conocido especialmente por su poema épico El paraíso perdido (Paradise Lost).

Poéticamente, Milton es una de las figuras más importantes del panorama literario inglés, siendo en ocasiones situado al mismo nivel que Shakespeare. La influencia de Milton en la literatura posterior es amplia y variada: se atribuye a la influencia de su obra la aceptación y difusión del verso blanco en poesía, y, especialmente durante el Romanticismo, las alusiones a su obra alcanzaron un nivel similar al gozado por las referencias clásicas. La propia personalidad de Milton ha sido en ocasiones debatida y criticada, en especial, la forma en la que se dibujó a sí mismo en algunas de sus obras, en especial en las "Defensio".


  • No creo en la casualidad ni en la necesidad; mi voluntad es el destino.
  • La juventud anuncia al hombre como la mañana al día.
  • En un mundo de fugitivos el que transita el justo camino, parece huir.
  • Más vale reinar en el Infierno, que servir en el Cielo. 
  • El que se alaba a sí mismo siempre encuentra quien se ría de él, lo cual no es cómico sino trágico.  
  • En un mundo de fugitivos el que transita el justo camino, parece huir. 
  • ¿Qué es la fuerza sin una doble porción de sabiduría?  
  • La juventud anuncia al hombre como la mañana al día. 
  • El sufrimiento purifica. Aquel que sepa sufrir mejor, hará mejor obra.  
  • La tierra contiene en sí misma el mal y su remedio. 
  • A aquellos que han apagado los ojos del pueblo, reprochadles su ceguera.
  • El que mata a un hombre, mata a un ser de razón, imagen de Dios; pero quien destruye un libro, mata la razón misma, mata la imagen de Dios, como era en el ojo.  
  • Un buen libro es preciosa sangre de vida de un espíritu magistral, embalsamado y atesorado con el propósito de dar vida más allá de la vida. 
  • Su sentencia, sin embargo, le tenía reservado mayor despecho, porque el doble pensamiento de la felicidad perdida y de un dolor perpetuo le atormentaba sin tregua.  
  • La mejor actitud contra acusaciones falsas es el silencio y los hechos honestos contra palabras deshonestas. 
  • Denme la libertad para saber, pensar, creer y actuar libremente de acuerdo con la conciencia, sobre todas las demás libertades.
  • También sirven quienes solamente soportan y esperan.  
  • El espíritu lleva en sí mismo su propia morada y puede llegar en sí mismo a hacer un cielo del infierno o un infierno del cielo. 
  • El abismo no tiene límites ni vacío, porque yo soy el abismo; lo infinito está lleno de mí. Pero yo, a quien nada puede contener, me retiro y no extiendo por todas partes mi bondad, que es libre de obrar o de no obrar: el hado y la necesidad en mí no influyen: mi voluntad es el destino.  
  • La bondad, entre más comunicativa, crece con mayor rapidez. 
  • Los Dioses fueron los primeros que existieron, y se prevalen de esta ventaja para hacernos creer que todo procede de ellos, pero lo dudo, porque, al paso que veo esta hermosa tierra que con el calor de los rayos del sol produce tantas cosas, ellos no producen nada.  
  • En adelante sabré que sufrir por causa de la verdad es elevarse con valor a la más alta victoria y que, para el fiel, la muerte es la puerta de la vida..
  • La suerte es el residuo de los designios.  
  • No creas que, aunque el hombre no existiese, carecería el cielo de espectadores, y dios de alabanzas; mientras velamos, mientras dormimos, millones de criaturas espirituales marchan invisibles por el mundo. 
  • Nada beneficia más que la autoestima, basada en lo que es justo y correcto.
  • La paz tiene sus victorias, no menos renombradas que las de la guerra
  • La soledad a veces es la mejor compañía.
  • Antes que perder la libertad es mejor quedarse ciego para no tener que sufrir el triste espectáculo que nos iba a ofrecer nuestro triste espejo.
  • No hay que amar la vida, ni odiarla; pero la que vivas, vívela bien, y deja que el cielo te la haga larga o corta.
  • El conocer lo que tenemos delante de nosotros, en nuestra vida ordinaria, esa es la principal sabiduría.
  • Largo y arduo es el camino que conduce del infierno a la luz.

1 comentarios:

Luna Herondale dijo...

Milton..... Ahhhhh.... me encanta, personalmente adoro Paraíso Perdido

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