Las costumbres navideñas ¿Tradiciones cristianas?


Todos conocemos la costumbre judeocristiana de colocar un árbol durante la época navideña y adornarlo con bolitas, muñecos y una estrella en su punta que, supuestamente, representa la estrella de los “reyes magos”.

El cristiano ha asumido mediante propaganda eclesiástica que esa tradición y muchas otras pertenecen a su religión y tiene sus raíces en el cristianismo pero… La realidad es otra.

Como todo en el judeocristianismo, estas y otras costumbres (o tradiciones) fueron asumidas y asimiladas por los cristianos cuando se produjo su expansión por el norte y resto de Europa.

Los orígenes celtas nórdicos y germánicos de las costumbres navideñas.

Cuando el cristianismo se fue expandiendo hacia el norte de Europa, los primeros cristianos que llegaron gracias al poder y la extensión del imperio romano se encontraron con otras religiones y creencias distintas a las suyas. Los pueblos germánicos tenían fuertes tradiciones y costumbres basadas en la religión, ahora mitología, nórdica.

Según dicha mitología, durante el solsticio de invierno, se producía un hecho que ha tenido mucha influencia sobre el desarrollo de las costumbres religiosas. El ser humano observó que durante esas fechas se producía un cambio con respecto a la posición del Sol, dando lugar a la noche más larga, y pasando poco después de noches largas y días cortos a días largos y noches cortas. Simbólicamente se transformó en el poder de la luz (el bien) sobre el mal.

Para los escandinavos y los pueblos germánicos, a esa época se la denominaba la Fiesta de Jul o Yule. En dicha fiesta a la noche más larga se la consideraba como la Noche Madre. Era considerada como la fiesta más importante del año. A ese mes se le consideraba como EL mes de Thor y se celebraba también el nacimiento de Frey.

 El dios Frey o Fro

Según la mitología: Frey o Fro, como se le conocía en Alemania, era hijo de Njörd y Nerthus y vio la luz en Vaneheim. Pertenecía a la raza de los Vanes, divinidades del agua y del aire, pero fue cálidamente bienvenido en Asgard cuando llegó allí como rehén, junto a su padre. Ya que era costumbre entre las naciones nórdicas conceder algún regalo valioso a los niños cuando salía el primer diente, los Ases le entregaron al joven Frey el bello reino de Alfheim, o Tierra de las Hadas, el lugar de los elfos de la luz.

Allí, Frey, el dios de la dorada luz del Sol y de las cálidas lluvias de verano, tomó su residencia, encantado con la compañía de los elfos y los hados, que implícitamente obedecían todas sus órdenes y a la más mínima de sus señales iban de acá para allá, haciéndolo todo el bien en su poder, pues ellos eran espíritus preeminentemente benéficos.

Frey también recibió de los dioses una maravillosa espada, un símbolo de los rayos del sol, que tenía el poder de vencer en la lucha, por su propia voluntad, tan pronto como fuera desenfundada de su vaina. Frey la usaba especialmente contra los gigantes de hielo, a quienes odiaba casi tanto como lo hacía Thor y ya que portaba su reluciente arma, a veces ha sido confundido con el dios de la espada, Tyr o Saxnot.

Los enanos de Svartalfheim le dieron a Frey el jabalí de cerdas de oro, Gullinbursti (el de las cerdas de oro), una personificación del Sol. Las relucientes cerdas de este animal estaban consideradas como símbolos, o bien de los rayos solares, o del grano dorado, que a su orden se ondulaba sobre los campos de cosecha de Midgard, o de la agricultura. Se suponía que el jabalí (rasgando la tierra con su afilado colmillo) había sido el primero en enseñar a la humanidad el arte del arado.
Frey cabalgaba a veces sobre el maravilloso jabalí, cuya velocidad era increíble y en otras ocasiones, lo enjaezaba a su carro dorado, que se decía contenía frutas y flores que él esparcía profusamente sobre la faz de la Tierra.

Frey era, además, el orgulloso propietario no sólo del intrépido corcel Blodughofi, el cual cabalgaba a través del fuego y el agua a sus órdenes, sino también del barco mágico Skidbladnir, una personificación de las nubes. Esta embarcación, que navegaba sobre tierra y mar, era arrastrada siempre por vientos favorables y era tan elástica que podía asumir proporciones lo suficientemente grandes como para transportar a los dioses, sus corceles y todo su equipaje, pero también podía ser doblada hasta alcanzar el tamaño de una servilleta y ser guardada en un bolsillo.

Al tomar a Frey como dios de la fertilidad y del sol, la religión nórdica celebraba su fiesta cuando el Sol volvía a “renacer” y ese era el Solsticio de invierno.

La fiesta de Jul o Yule

Un mes de cada año, el mes de Jul o mes de Thor, que era sagrado tanto para Frey como para Thor, comenzaba en la noche más larga del año (la Noche Madre). Este mes era tiempo de festejos y regocijo, pues anunciaba el regreso del Sol. Este festival se conocía como Jul o Yule (rueda), porque se suponía que el Sol se parecía a una rueda girando rápidamente a través del cielo. Este parecido fue el origen de una costumbre curiosa en Inglaterra, Alemania y las riberas del Mosela. Hace mucho tiempo, la gente solía reunirse en asamblea anualmente en una montaña para quemar una enorme rueda de madera, rodeada de paja, la cual, ardiendo en llamas, era arrojada cuesta abajo por una pendiente para que se sumergiera en agua con un siseo.

A muchos les sonaran ritos como decorar con muérdago, dejar velas encendidas, colgar adornos en las puertas, colocar el famoso árbol de navidad, etc. todos ellos fueron tomados de estos otros:
  • Encender el leño de Yule, del leño del año anterior, y hacerlo arder por 12 horas. Es la versión puertas adentro de la hoguera de Litha. Luego se esparcían las cenizas por los campos para hacerlos fértiles.
  • Decorar las viviendas con muérdago, por ser el que crece en el roble
  • Mantener una vigilia nocturna para esperar el sol.
  • Apagar todas las luces y prenderlas de a una por frotación.
  • Dejar una vela encendida en la ventana.
  • Ir de wassail (cantando “villancicos”) por el pueblo. O hacerlo frente a un arbol.
  • Colgar figuras de madera en la puerta de la vivienda como la Cabra Yule.
El verdadero árbol de navidad

Su origen se remonta a la época de los celtas, donde era considerado un elemento sagrado de la naturaleza. Se sabe del uso del árbol, adornado y venerado por los druidas de centro-europa, cuyas creencias giraban en torno a la sacralización de todos los elementos de la naturaleza. Estos pueblos celebraban el cumpleaños de uno de sus dioses, Frey, adornando un árbol perenne durante la festividad de Jul, época del año que coincidía en cercanía con la fecha de la Navidad cristiana. El árbol tenía el nombre de Divino Idrasil (Árbol del Universo), en cuya copa se hallaba el cielo, Asgard y el Valhalla; mientras que en las raíces profundas se encontraba el infierno.
Los celtas creían que el mundo y todos los astros estaban sostenidos pendiendo de las ramas de un árbol gigantesco llamado el “divino Idrasil” o el “dios Odín”, al que le rendían culto cada año y se lo decoraba, porque se tenía como creencia que cuando un árbol perdía su follaje era porque los espíritus lo habían abandonado. Por ello, se le adornaba con papeles, frutas, trozos de vidrio, y antorchas que representaban a las estrellas, la luna y el sol para que los espíritus retornaran en la época primaveral. En torno al árbol cantaban y danzaban adorando a su dios.
Cristianización de los ritos

25 de Diciembre
Cuando en el siglo IV el imperio Romano, el cual se expandía prácticamente por toda Europa, asimiló al cristianismo como religión oficial, su expansión dio lugar a un sin fin de plagios y robos culturales en cuanto a cultos y rituales paganos a los cuales se les cambió el simbolismo para adaptarlo a la nueva religión. En una estrategia de marketing primitivo, el cristianismo utilizó todos los ritos populares de otras culturas y religiones para adueñarse de su exclusividad y hacer ver poco a poco que todos esos rituales eran originarios suyos. Algunos fueron adaptados muy sutilmente y otros fueron categórica y forzosamente reemplazados.

La culpa de todo esto ha de achacarse a que desde su aparición, los romanos plagiaron y tomaron como suyas todas las religiones que, según avanzaba su conquista, iban conociendo. Al igual que su contacto con la cultura griega y la adoración de estos a los planetas y a sus personajes históricos mitificados dio como resultado su religión, el imperio romano tomó del resto de países que iba absorbiendo una serie de costumbres y ritos como es el de la adoración al Sol (Extraído de la cultura egipcia, la nórdica y la persa, ya que todas ellas basaban sus mitos en la observación del Sol y en los cambios estacionarios).

Al conquistar los pueblos del norte y otras culturas con culto al Sol, los romanos cogieron como suya la celebración del solsticio de invierno (Fiesta de Jul), cuando “el sol vence a las tinieblas” y empiezan a alargarse los días. Siglos más tarde, después del Edicto de Milán, por el que Constantino permitió la práctica del cristianismo después de siglos de persecución (dicho edicto, al mismo tiempo que permitía la celebración de ritos cristianos, prohibía y vetaba costumbres de otras religiones: así fue tomando poco a poco poder el cristianismo en el imperio), los romanos siguieron celebrando su fiesta del solsticio de Invierno. La Iglesia decidió absorber esa fiesta, dotándola de un sentido cristiano, puesto que hasta entonces no se celebraba la “Natividad del Señor” en el cristianismo primitivo. Al igual que el Sol vencía a las tinieblas en esa noche, el nacimiento de Jesús fue colocado en esa fecha ya que marcaba el comienzo del nacimiento del “mesías” que derrotaría a las tinieblas.

Festividades asumidas por el Imperio Romano
Helenisticas
Lenæa, Brumalia (Antigua Roma y Grecia helenística )
En las civilizaciones del Mar Egeo, el ritual exclusivamente femenino de pleno invierno, Lenaea o Lenaia, fue el Festival de la Mujer Salvaje. En el bosque, un hombre o toro que representa el dios Dioniso era hecho pedazos y consumido por Ménades. Más adelante en el ritual se ofrenda un bebé, lo que representa el renacimiento de Dioniso. Lenaion, el primer mes del calendario Delian, deriva su nombre del nombre del festival. En la época clásica, el sacrificio humano había sido sustituida por la de una cabra, y el papel de las mujeres ha cambiado a la de los funerales dolientes y los observadores de la partida de nacimiento. Milagros del Vino realizaban los sacerdotes, en la que sellaba el agua o jugo en una habitación en la noche y a la mañana del día siguiente se han convertido en vino. El milagro se decía que se han llevado a cabo por Dioniso y el Leneas. Por el Siglo V a. C. el ritual se ha convertido en un festival de las competiciones de teatro Gamelion, a menudo celebrándose en Atenas en el Teatro Lenaion teatro. Elfestival Brumalia, un antiguo festival en honor solsticio Baco, generalmente durante un mes y termina el 25 de diciembre fue influido por Lenaia. El festival incluía la bebida y alegría. El nombre se deriva de la palabra latina Bruma (latín: bruma, «día más corto»), aunque casi siempre la fiesta se produjo en la noche.
Saturnalia, Chronia ( griego clásico, República Romana)
Originalmente celebrada por los antiguos griegos como Kronia, el festival de Cronos, la Saturnalia fue la fiesta en la que los romanos conmemoraban la dedicación del templo de Saturno, que originalmente tuvo lugar el 17 de diciembre, pero ampliado a toda una semana, hasta el 23 de diciembre. Un gran e importante festival público en Roma, trataba de sacrificios convencionales, establecían un sofá en frente del templo de Saturno y la desvinculación de las cuerdas que delimitaban la estatua de Saturno, durante el resto del año. Además de los ritos públicos habían una serie de fiestas y costumbres celebradas en privado. Las celebraciones incluyen unas vacaciones escolares, la realización y entrega de pequeños regalos (saturnalia et sigillaricia) y un mercado (sigillaria). Se permitía el juego para todos, incluso para los esclavos durante este período. La toga no se usaba, sino más bien lo mínimo, es decir, ropa de cena colorida e informal y el pileus (sombrero del liberto), era usado por todos. Los esclavos estaban exentos de castigo, y trataban con desprecio de sus amos. Los esclavos celebraban un banquete antes de la fiesta, siendo atendidos por sus dueños. Saturnalia se convirtió en uno de los festivales romanos más populares que dieron lugar a más locura, marcada principalmente por el cambio ostensible de lugares entre amos y esclavos, lo que temporalmente revertía el orden social. En el folclore griego y chipriota se creía que los niños nacidos durante el festival se encontraban en peligro de convertirse en Kallikantzaroi los cuales saldrían de la Tierra después del solsticio de causar problemas para los mortales. Algunos dejaban regalos en sus puertas para distraerlos hasta que el sol volviera.
Nórdicas
Medio Geimhridh, mitad de invierno celta
Meán Geimhridh (gaélico tr: pleno invierno) o Grianstad un Gheimhridh (gaélico: solsticio de invierno) es un nombre a veces utilizado para rituales hipotéticos de pleno invierno o celebraciones de las tribus Proto-celtas, tardías y druidas. En los calendarios irlandeses, todos los solsticios y equinoccios se producen en torno al punto medio en cada temporada. El paso y la cámara de Newgrange (pre-celta o, posiblemente, Proto-Celta 3200 a. C.), una tumba en Irlanda, está iluminado por el amanecer del solsticio de invierno. Un eje de luz de sol brilla a través del techo de la tiumba sobre la entrada y penetra en el paso de la cámara. El dramático caso de duración de 17 minutos en la madrugada del 19 al 23 de diciembre. El punto de rugosidad es el término para el solsticio de invierno en el País de Gales, que en la antigua mitología galesa, fue cuando Rhiannon dio a luz a lo sagrado hijo, Pryderi.
Mummer’s Day (celta, Cornualles)
El Día Mummer, o “Día obscuro” como a veces se le conoce, es una antigua celebración de Cornualles de pleno invierno que tiene lugar cada año entre el 26 de diciembre y el día de Año Nuevo en Padstow, Cornualles. Originalmente fue parte del patrimonio “pagano” de las celebraciones de pleno invierno que regularmente se celebra en todo Cornualles, donde la gente baila ennegreciendo sus rostroso se pone máscaras.
Día Wren (celta, irlandesa, galesa,Isla de Man)
Por un período desconocido, el Lá an Dreoilín o el Día Wren se ha celebrado en Irlanda, la Isla de Man y Gales el 26 de diciembre. Multitudes de personas, llamado wrenboys, toman las carreteras en diversas partes de Irlanda, vestidos con ropa multicolor, con máscaras o trajes de paja y acompañado por músicos supuestamente en recuerdo de la fiesta celebrada por los druidas. Anteriormente, la práctica participan el asesinato de un reyezuelo, y cantando al mismo tiempo llevan el ave de casa en casa, deteniéndose por alimentos y la alegría.
Ritual Perchta ( Tradiciones precristianas alpinas de Germania)
Los primeros alemanes (siglos VI-XI) creían que Hertha (Bertha o Perchta) era la diosa de la luz, la domesticidad y el hogar. Cocinaban tortas de levadura al horno en forma de zapatos, que fueron llamados zapatillas de Hertha llenándolos de regalos.
Durante el solsticio de invierno, las casas se cubrían con ramas perennes de abeto para darle la bienvenida. Cuando la familia y los siervos se reunían para cenar, hacían un altar con piedras planas, donde encendían una fogata con ramas de abeto. Decían que Hertha descendía a través del humo y guiaba a los conocedores de las tradiciones a adivinar el futuro de los asistentes a la fiesta.     
Alfred Hotes
También hay versiones más oscuras acerca de que Perchta aterrorizaba a los niños junto con un tal Krampus.
Muchas ciudades han dramatizado las prácticas de los dioses como personajes caminando por las calles. Estas tradiciones han seguido en las regiones rurales de los Alpes, y las diversas tradiciones similares, tales como día de Wren, sobrevivieron en las naciones celtas hasta hace poco.
Yule, jul, Jol, Joul, Joulu, Jõulud, Geol, Geul (época vikinga, el norte de Europa, y las culturas germánica)
Originalmente el nombre Giuli significaba 60 días a partir de la marea lunar de la tarde en pleno invierno escandinavo nórdicos y germanos. La llegada de Juletid por lo tanto, llegó a referirse a las celebraciones de pleno invierno. A fines de época vikinga, las celebraciones de Navidad llegaron a ser un gran festival que en que el Solsticio de Invierno fue amalgamado con las tradiciones de las diversas celebraciones de pleno invierno en toda Europa, como Mitwinternacht, Modrasnach, Midvinterblot, y la celebración del Solsticio teutónico y la Fiesta de los Muertos. Un ejemplo bien documentado de esto es en 960, cuando el Rey Håkon de Noruega, firmó en julio la ley para que se celebrara en la noche que en 25 de diciembre, para ajustarla con la celebración cristiana. Para algunas sectas nórdica, los registros de Yule fueron encendidos en honor a Thor, el dios del trueno. Fiesta continuaba hasta que el registro se quemaba, desde tres o hasta doce días. Los indígenas de la tradición islandesa Jol continuaron más allá de la Edad Media, pero fueron condenados cuando la Reforma llegó. La celebración continúa hoy en todo el norte de Europa y en otros lugares de nombre y tradiciones, para los cristianos como representante de la natividad de Jesús en la noche del 24 de diciembre, y por otros como una fiesta cultural de invierno en el 24 o para algunos, la fecha del solsticio.
Jul (Neopaganismo germánico)
En las sectas germánicas neopaganas, Yule se celebra con reuniones que a menudo incluyen una comida y regalos. Nuevos intentos de reconstrucción o de sobrevivir las celebraciones históricas de cuentas son a menudo, variaciones características de las tradicionales. Sin embargo, se ha señalado que esto no es realmente una reconstrucción, porque estas tradiciones nunca han muerto: sólo se han reemplazado por los elementos cristianos de la celebración substituyendo el evento en el solsticio.
El islandés Ásatrú y la Asamblea Popular de Asatru en los EE. UU. reconocen como Yule Jol durante 12 días, a partir de la fecha del solsticio de invierno.
Entre el 21 y el 30 de diciembre celebran el solsticio de invierno, Jól o Yule como el renacimiento del dios solar Balder. Coincide con la elevación del Sol dentro del ciclo anual y el inicio de la época luminosa.
Yule ( Wiccan )
En Wicca, una forma de celebración se observa como uno de los ocho días de fiesta solar, o Sabbat. En la mayoría de sectas WICCAN,en esta fiesta se celebra el renacimiento del Gran Dios, que es considerado como el recién nacido sol del solsticio. Aunque el nombre de Yule se ha asignado desde el paganismo germánico y Nórdico, elementos de la celebración en sí son de origen moderno.
Persas
Shab-e Chelleh, یلدا, Yaldā (II milenio a. C., Persia)
Derivado de un festival pre-zoroástrico, Shab-e Chelleh se celebra en la víspera del primer día de invierno en el calendario persa, que siempre cae en el solsticio (25 de diciembre). Yalda es el festival más importante iraní que no involucra nuevo año, hoy en día en Irán y ha sido siempre celebrado en este país por todos los grupos étnicos y religiosos. Según la mitología persa, Mitra nació al final de esta noche después de la larga espera de la derrota de la oscuridad contra la luz.”Shab-e Chelleh” es ahora una importante ocasión social, cuando la familia y los amigos se reúnen para la diversión y alegría. Por lo general, las familias se reúnen en los hogares de sus mayores. Diferentes tipos de frutos secos, nueces, semillas y frutas frescas se consumen en invierno. La presencia de frutas frescas y secas es reminiscencia de las antiguas fiestas para celebrar y orar a los dioses para garantizar la protección de los cultivos de invierno. Sandías, caquis y granadas son símbolos tradicionales de esta celebración, que representan a todos el sol. Solía ser la costumbre de permanecer despiertos hasta el amanecer en la noche de Yalda para comer, beber, escuchar cuentos y poemas, pero esto ya no es muy común ya que la mayoría de la gente tiene cosas que hacer al día siguiente. Durante los primeros días del Imperio romano muchos sirios cristianos huyeron de la persecución en el imperio sasánida de Persia, al presentar la festividad Yaldā, en el sentido de nacimiento, causando el Shab-e Yaldā que se convirtió en sinónimo de Shab-e Chelleh. Aunque ambos términos se utilizan indistintamente, Chelleh es más comúnmente aceptado para esta ocasión.

La decisión del 25 de diciembre
Para acordar este día en concreto tuvieron que influir varios puntos:
  • El cambio de calendarios en el imperio romano: Se paso de un calendario lunar a un calendario basado en el sistema de medición solar egipcio al que se le dio el nombre de “Calendario Juliano” (añadiendo el més del emperador o Cesar).
  • Durante el primer Concilio de Nicea, además, se decidieron cuestiones importantes para el cristianismo como era ubicar la fecha oficial de nacimiento del Jesús evangélico. Ya que el culto al dios Sol (Sol invictus) y otras celebraciones extendidas por el imperio se producían durante el solsticio de invierno, la eclesia decidió coger esta fecha para que el cristianismo no fuera tan difícil de asimilar. De esta forma el pueblo acató y asumió que el nacimiento de Jesús, pese a que los evangelios contradicen esta fecha como posible día de nacimiento (razon por la que el cristianismo primitivo discrepó) era el 25 de diciembre.
Sol Invictus ( “el Sol jamás derrotado”), o, más ampliamente, Deus Sol Invictus ( “el dios sol invicto”) fue un título religioso aplicado al menos a tres divinidades más tarde durante el Imperio romano
El festival del nacimiento del Sol Inconquistado (o dies natalis Invicti Solís) era celebrada por los romanos el 25 de diciembre. En este respecto, el primer día después de los seis días del estancamiento solar (aparente) del solsticio de invierno, la duración de la primera luz del día comienza a aumentar, como el sol, una vez más, y la salida del sol inicia su movimiento hacia el Norte, lo que era interpretada como el “renacimiento” del sol.
Hoy día (y a pesar de los cambios realizados por el imperio romano y la cultura occidental con respecto a su calendario) la mayoría de judeocristianos tienen asimilado el 25 de diciembre como fecha de celebración y nacimiento de su contradictorio e inútil (a términos prácticos) “mesías” o salvador sin darse cuenta que esta fecha fue decidida y votada como todo lo perteneciente a su religión (concilio tras concilio).

El árbol de navidad

San Bonifacio (llamado así por el cristianismo-Iglesia católica- por su significado en latín aunque su nombre real era Wynfrith) , uno de los grandes misioneros de los primeros tiempos del cristianismo extendió su labor evangelizadora por Europa (pueblos germánicos), donde halló el culto a Frey y la colocación de los arboles (Idrasil) en dicha época del año (Fiesta de Yule). Entre sus cometidos se encontraba el de eliminar los símbolos paganos, y uno de ellos decidió que debía ser el árbol venerado.

Se cuenta que San Bonifacio, ante la mirada de los germanos tomó un hacha y cortó el árbol y en su lugar plantó un pino, símbolo perenne del “amor perenne de Dios“, lo adornó con manzanas y con velas; el significado era claro: las manzanas simbolizaban las tentaciones y las velas representaban la luz de Cristo que iluminaba el mundo. A medida que pasó el tiempo, estos símbolos se fueron transformando en esferas y otros adornos. Sin embargo, es difícil conocer exactamente cuándo comenzaron a utilizarse los adornos de Navidad, aunque se tiene el dato de que en el año 200 ya fue denunciado el uso de árboles en estas fechas, de forma pagana. Pero la labor de San Bonifacio parece que prosperó y no se vuelve a tener constancia de su uso navideño hasta siglos después.

El dato que más se acerca a la actualidad se registra en la Alemania del siglo XVII. En 1605, un árbol fue decorado para ambientar el frío de la Navidad, costumbre que se difundió por todo el mundo. El Árbol de Navidad llegó a Finlandia en el año 1800; en Inglaterra en 1829, y fue el príncipe Alberto, esposo de la reina Victoria quien ordenó adornar el castillo de Windsor con un árbol navideño en 1841. De Inglaterra pasó directamente a Estados Unidos en tiempo de la colonización. August Imgrand, un hombre de Ohio, fue quien instaló el primer árbol navideño en 1847, desde entonces es este país el que ha abanderado la instalación de adornos por Navidad.

Con el tiempo al árbol se le han ido añadiendo varios adornos con connotaciones simbólicas referentes al cristianismo. Un hecho que no oculta que el judeocristiano actual este usando realmente a algo que no aparece en sus evangelios, extracto de un ritual “pagano” y con un sus orígenes en un simbolismo totalmente distinto.

Los calcetines con regalos

Llenar calcetines con regalos en navidad viene también de una tradición nórdica-germana celebrada durante el solsticio de invierno en honor a Nerthus (Hertha).

Papa Noel

Papa Noel o Santa Claus es en realidad la mitificación de un obispo católico romano al que se le fueron modificando y añadiendo atributos con el paso de los siglos.

Conclusión

A pesar de que el cristianismo se considera una religión original y con ritos y costumbres propias, podemos observar y observaremos que todas sus costumbres, ritos y mitificación pertenecen a otras religiones, antaño consideradas “paganas” y ahora consideradas como mitos, que a su vez plagiaron a anteriores y en las que se muestra un denominador común: El culto al Sol y a los cambios climáticos y estacionarios. Cuando un cristiano presume de que “todo el mundo” celebra la navidad cristiana”, dando igual si es religioso o no, no se da cuenta que la navidad no es nada más que un compendio, recopilación y adaptación de cultos de otras religiones anteriores a la suya.


Fuente: http://www.ateoyagnostico.com/2010/12/20/las-costumbres-navideas-tradiciones-cristianas/

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