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El libro de Belial

El libro de Belial, también llamado el libro de la tierra -dado así en la biblia negra -, es un libro mencionado en La biblia Satánica del escritor y ocultista Anton LaVey, el fundador de la Iglesia de Satán.

En este libro -parte de un libro- es más conocido por contener reglas o normas para realizar rituales Satánicos, sus tipos, ingredientes, observaciones y elementos que se utilizan para un ritual.


La lista que acontinuación aparece, es la información con la que esta compuesta:


I. Teoría y Práctica de la Magia Satánica
       (Definición y Propósito de la Magia Mayor y Menor)

II. Los Tres Tipos de Ritual Satánico
III. La Cámara Ritual, o Cámara de "Descompresión Intelectual"
IV. Los Ingredientes Utilizados en la Realización de un Ritual Satánico
       A. Deseo
       B. Momento
       C. Imaginería
       D. Dirección
       E. El Factor de Balance

V. El Ritual Satánico:
      A. Observaciones a Tenerse en Cuenta Antes de Realizar un Ritual Satánico
      B. Los Trece Pasos
      C. Elementos Utilizados en un Ritual Satánico

Los 3 tipos de rituales Satánicos


Hay tres tipos de ceremonias incorporados en la
práctica de la Magia Satánica: Cada uno
corresponde a una emoción humana básica.

 Al primero de éstos lo llamaremos ritual de sexo.
Un ritual de sexo es lo que se conoce comúnmente
como ’hechizo de amor’. El propósito al realizar tal
ritual es el de crear un deseo de parte de la persona a
quien deseas, o invocar un compañero sexual para
satisfacer tus deseos. Si no tienes en mente una
persona específica o un tipo de persona como para
causar un estímulo sexual lo suficientemente intenso
de manera que culmine con un orgasmo, no tendrás
éxito en tu ritual. La razón para esto es que si, por
accidente, el ritual tiene éxito, ¿de qué ha de servirte
si, debido a la falta de estímulo o deseo, no puedes
tomar ventaja de dicha oportunidad? Por los motivos
anteriores, es muy fácil confundir un encantamiento,
con lanzar un conjuro para satisfacer tus deseos
sexuales.

El encantar para auto-engrandecerse, cuando va
acompañado de magia ceremonial, puede ir tanto en
la categoría de ritual de compasión, como en la de
destrucción, o posiblemente ambas. Si quieres o
necesitas algo hasta el punto de sentir tristeza o
angustia sin ello, y puede obtenerse mediante el uso
del glamour y el encanto, sin hacerle daño a alguien
más, entonces puede incorporarse a un ritual de
compasión para incrementar tu poder. Si deseas
encantar tenderle una trampa a una víctima propicia,
para tus propios propósitos, lo adecuado es un ritual
de destrucción. Estas fórmulas han de tenerse en
cuenta, ya que el aplicar el tipo de ritual equivocado a
un resultado deseado, puede llevarte a problemas muy
complicados

Un buen ejemplo de esto es la chica que se ve
asediada por un pretendiente demasiado insistente. Si
ha hecho bien poco para alentarlo, lo que puede hacer
es reconocerlo como el vampiro psíquico que es, y
dejarle seguir interpretando su papel masoquista. Sin
embargo, si ella lo ha encantado frívolamente,
alentándole de todas las formas posibles, y se da
cuenta que, muy a su pesar, se ve como su objeto de
deseo sexual, no puede culpar a nadie más excepto a
ella misma. Tales ejercicios sirven para levantar el
ego, nacidos de una formación que niega el yo, que
hace de estos .embrujos. algo necesario. El Satanista
tiene la fuerza suficiente para utilizar los
encantamientos para su propia gratificación sexual, o
para ganar poder o éxito de naturaleza específica.
El segundo tipo de ritual es de naturaleza
compasiva. El ritual de compasión, o .sentimental,. se
realiza con el propósito de ayudar a otros, o de
ayudarse a uno mismo. Salud, felicidad en el hogar,
negocios, éxito material y destreza en los estudios,
son unos cuantos ejemplos de las situaciones que
puede abarcar un ritual de compasión. Puede decirse
que esta forma de ceremonia podría clasificarse como
caridad genuina, teniendo en mente que .la caridad
comienza en casa..

La tercera fuerza motivacional es la de
destrucción. Esta es una ceremonia utilizada para
exteriorizar rabia, molestia, desdén, desprecio, o bien
odio puro. También es conocido como hechizo,
maldición, o agente destructor.

Una de las falacias más grandes sobre la práctica
de la magia ritual, es la noción de que uno debe creer
en los poderes de la magia para poder ser herido o
destruido por ellos. Nada podría estar mas lejos de la
verdad, ya que las víctimas más receptivas siempre
han sido los que más se mofan de ella. La razón es
terriblemente sencilla. Un miembro de una tribu, no
civilizado, es el primero en acudir al médico brujo o
chamán más cercano cuando siente que va a ser
atacado por un enemigo. La amenaza y la presencia
del daño es consciente en él, y la creencia en el poder
de la maldición es tan fuerte que tomará cualquier
precaución contra ella. De esta manera, por medio de
la aplicación de magia simpática, contrarrestará
cualquier hechizo que se le atraviese. El hombre cuida
sus pasos, y no corre ningún riesgo.

Por otra parte, es el hombre "emancipado" o
"ilustrado" para quien no hay lugar en su vida para
tales "supersticiones", relegando a su inconsciente el
miedo a la maldición, nutriéndola de manera que se
convierta en una fuerza fenomenalmente destructiva
que se multiplicará con cada desgracia que tenga el
sujeto. Obviamente, está de mas decir que con cada
retroceso o paso en falso que tenga, el no-creyente
negará automáticamente cualquier relación con el
conjuro, especialmente a sí mismo. Esta negación
enfática consciente del potencial del conjuro es el
mismo ingrediente que posibilitará su éxito, haciendo
que el sujeto sea cada vez más proclive a tener
accidentes. Muchas veces, la victima negará que su
destino tenga cualquier influencia mágica, aún en el
momento de expirar, -aunque el mago se halle
completamente satisfecho, siempre y cuando obtenga
el resultado deseado. Debe tenerse en cuenta que no
importa si alguien le da o no importancia a tu
"trabajo", siempre y cuando los resultados estén
acordes con tu voluntad. Siempre existirá el superl
ógico que explicará la conexión que hay entre la
magia ritual y el resultado final como una
’coincidencia’.

Tanto si la magia se practica con propósitos
constructivos o destructivos, el éxito de la operación
depende de la receptividad de la persona que va a
recibir la bendición o maldición, cualquiera que sea el
caso. En el caso de un ritual de sexo o de compasión,
resulta de gran ayuda si el recipiente tiene fe y cree en
la magia, pero la victima de un hechizo o maldición
es mucho más proclive a ser destruido ¡si NO cree en
ella! Mientras el hombre conozca el significado del
miedo, necesitará de medios y formas para
defenderse. Nadie lo sabe todo, y mientras exista la
capacidad de asombro, habrá fuerzas potencialmente
peligrosas. Es éste miedo a lo desconocido, y la
fascinación por lo desconocido, el que impulsa al
hombre de lógica a elaborar sus explicaciones.

Obviamente, el hombre de ciencia está motivado a
descubrir con sus propios sentidos y su capacidad de
asombro. Y sin embargo, qué triste que éste hombre
que se considera a sí mismo .de lógica. suele ser el
último en reconocer la esencia de la magia ritual.
Si la fe y el fervor religiosos pueden hacer que
aparezcan heridas sangrantes en el cuerpo, a
semejanza de las que se supone fueron inflingidas a
Cristo, se les llama .estigmas.. Estas heridas
aparecen como resultado de la compasión llevada a
un extremo emocionalmente violento. ¿Por qué,
entonces, hay dudas sobre los extremos destructivos
que pueden lograr el miedo y el terror? Los llamados
.demonios. tienen el poder de destruir, y hacer daño
en la piel, teóricamente, tanto como un puñado de
clavos, desde hace tiempo oxidados, pueden crear un
extático derrame de sangre en una persona que está
convencida de que está clavada a la cruz del Calvario.
Por ende, nunca intentes convencer al escéptico
sobre quién planeas lanzar una maldición. Deja que
se burle. El enseñarle, disminuiría tus posibilidades
de éxito. Escucha con complacencia mientras se ríe de
tu magia, sabiendo que sus días están llenos de
amargura. Si es lo suficientemente despreciable, ¡por
Satán que hasta puede morirse .riéndose aún!


UNAS PALABRAS DE ADVERTENCIA
A QUIENES PRACTICASEN ESTAS ARTE
Respecto al Ritual de Deseo  
Aprovéchate lo más que puedas
de los hechizos y conjuros que
den resultado; si eres un hombre,
inserta en ella tu miembro erecto
con deleite lascivo; si eres una
mujer, abre tus piernas con
ardiente anticipación.
Respecto al Ritual de Compasión  
Asegúrate que no te arrepentirás
de la ayuda que vas a brindarle a
otros, si el beneficio que han de
recibir pone un obstáculo en tu
camino. Sé agradecido con las
cosas que te llegan como
producto de la magia.
Respecto al Ritual de Destrucción  
Asegúrate que NO te importa si
tu víctima sigue viviendo, o
muere, antes de lanzar la
maldición, y una vez hayas
causado su destrucción, alégrate,
en lugar de sentir remordimiento
alguno



OBSERVA ESTAS REGLAS . DE LO
CONTRARIO, LO QUE DESEAS TERMINARÁ
DAÑÁNDOTE, EN LUGAR DE AYUDARTE!

Satanismo:

En este articulo se tratara de aclarar que no siempre el Satanismo esta apegado de forma teísta a Satán sino que se comprende de varios modos y tipos, también estableceremos los tipos de satanistas que ahí -Claro no todos ni dando una explicación concreta de cada tipo, por que cada persona piensa diferente sobre su genero- del mismo modo tratar de dar una breve explicación sobre el tema.

El satanismo consta de un número de creencias relacionadas y fenómenos sociales. Comparten las características de simbolismo, veneración y admiración por Satán (o figuras similares). Satán apareció por primera vez en la Biblia Hebrea y era un ángel que desafiaba la fe de los humanos y la religión. En el Libro de Job se le denominaba «el Satán (que significa «el acusador» o "contra de, enemigo de") y actuaba como el delator en el tribunal de Dios. Un personaje denominado «Satán» fue descrito dentro de los muchos evangelios de los primeros cristianos como el enemigo cósmico del hombre y el tentador de Jesús. Se desarrolló mucho más en amplitud y poder que el portador de Armagedón y Apocalipsis según está caracterizado dentro del Libro de la Revelación.

Las religiones inspiradas por estos textos (judíos, cristianos y musulmanes) consideran a Satán tradicionalmente como un adversario o un enemigo; viendo su presencia e influencia en cada aspecto del papel acusatorio remontándose a la Creación y a la Caída del Hombre. La figura de Satán fue tratada de manera diversa, especialmente por los cristianos y musulmanes, como un competidor rebelde o celoso de los seres humanos, y caracterizado como un ángel caído o demonio dominando el infierno penitencial, encadenado a un profundo abismo, vagando por el planeta compitiendo por almas o proporcionando el ímpetu para todas las parodias mundanas. Particularmente después de la Ilustración Europea, algunas obras, tales como El paraíso perdido de John Milton, fueron tomadas por los románticos y descritas como la presentación del Satán Bíblico, una alegoría que representa la crisis de fe, el individualismo, el libre albedrío, la sabiduría y el progresismo. Son pocas en número aquellas obras que en realidad mostraron a Satán como un personaje heroico pero sí que existen: George Bernard Shaw y Mark Twain son dos autores cuyas obras incluyen este precedente en el escrito que fue tomado por los religiosos satánicos.

La legislación antibrujería, como la Ley Británica Antibrujería de 1735 (Witchcraft Act 1735), no revocada hasta 1951, reflejó un fuerte sentimiento público en contra de la brujería y del satanismo. La religión satánica comenzó en 1966 con la fundación de la Iglesia de Satán.

Los grupos modernos satánicos (aquellos que aparecieron después de los sesenta) son muy diversos, pero hay dos tendencias muy importantes que se pueden ver como satanismo tradicional o teísta y satanismo ateísta. Los satánicos teístas veneran a Satán como un dios supernatural. Por el contrario, los satánicos ateos se consideran a sí mismos ateos y veneran a Satán simplemente como un símbolo de los rasgos de algunos humanos. Esta categorización del satanismo (que puede ser categorizado de otras formas, por ejemplo «tradicional» contra «moderno») no ha sido adoptada necesariamente por los satánicos en sí, quienes generalmente no especificarían a qué tipo de satánicos están adheridos. Algunos satánicos creen en Dios en el sentido de Fuerza Motriz, pero al igual que los satánicos ateos, todavía se adoran a sí mismos, debido a la creencia deísta de que Dios no juega ningún papel en las vidas mortales.

Cada «tipo» de satánico normalmente se referirá a sí mismo solo como «satánico» (salvo los seguidores del satanismo laveyano que se considerarán «satanistas»).

Tipos de Satanistas:
  • Satanismo tradicional/teísta: (también conocido como «satanismo espiritual» o «satanismo tradicional») es la adoración o veneración a Satán como a una deidad. Comprende varios puntos de vista y puede incluir una creencia en la magia que es manipulada a través de un ritual. También puede incluir el empleo de la meditación y del autocrecimiento. Los satánicos tradicionales a menudo encontrarán la inspiración en las fuentes antiguas (procedentes de la Biblia satánica de los años sesenta), como el libro Satanism and Witchcraft de 1862.
  • Satanismo Laveyano: El satanismo laveyano es una religión fundada en 1966 por Anton Szandor LaVey. Su doctrina se basa en el individualismo, el hedonismo y la moral del «ojo por ojo, diente por diente». A diferencia de los satanístas teístas, los satanístas laveyanos son ateos, agnósticos y deístas que consideran a Satán un símbolo de la naturaleza inherente al hombre.
  • Luciferismo: A diferencia del satanismo, el luciferismo se puede entender más como un sistema de creencias que venera las características esenciales adheridas a Lucifer. Algunas personas identifican el luciferismo como un auxiliar del satanismo, debido a la identificación generalizada de Lucifer con Satán. Algunos luciferinos aceptan esta identificación y consideran a Lucifer como el portador del aspecto más liviano de Satán, y por lo tanto pueden calificarse propiamente de satánicos. Otros rechazan este punto de vista argumentando que Lucifer es un ideal más positivo que Satán. Estos se inspiran en mitos antiguos de Egipto, Roma y Grecia y en el gnosticismo y ocultismo tradicional de Occidente.
  • Paladistas: «Paladistas» es el nombre que se le da a la supuesta sociedad del satanismo teísta, así como a los miembros que pertenecen a ella. El nombre «paladista» procede del término griego Palas (también Pallas) y hace referencia a la sabiduría. Sin embargo, no existe ninguna relación con el estilo palladiano creado por el arquitecto Andrea Palladio. 
  • Satanismo simbólico: (también denominado «satanismo moderno») es la práctica de las creencias religiosas, la filosofía y las costumbres satánicas. En esta interpretación del satanismo, el satánico no rinde culto a Satán en sentido teísta, sino que es contrario a todo credo espiritual, y defiende el hedonismo, el materialismo, el objetivismo randiano, el egoísmo racional, el individualismo, la apoteosis, la filosofía Nietzscheana y Crowleyana y el antiteísmo.
  • Satanismo casual o adolescente: En este contexto, los adolescentes utilizan símbolos satánicos como el pentagrama invertido, objetos de la misa negra o la imaginería demoníaca para conseguir una imitación del satanismo. Esta es una experiencia liminal (perceptible por los sentidos), pensada para impactar a los individuos susceptibles y no implica un interés real por los ritos, el simbolismo y la filosofía de las diversas formas de prácticas religiosas satánicas citadas anteriormente. Arnold Markowitz insinúa que esos adolescentes están al borde de sufrir un trastorno límite de la personalidad o están relacionados con problemas de salud mental, dificultades por el abuso de sustancias, trastorno por déficit de atención con hiperactividad u otras dificultades del aprendizaje que pueden conducir a la autolesión.

    El satanismo adolescente puede evolucionar dependiendo de cada individuo. Los jovenes involucrados en este puede que hallan sido inculcados por la música, pero luego interesados leyendo la Biblia negra o satanica de Anton Szvandor Lavey. Sin embargo, no se conocen suficientes casos concretos en los que tal afición haya degenerado en formas agresivas del satanismo; de hecho, la sencillez (y complejidad potencial) de algunas tesis de la filosofía laveyana pueden servir como base para una reflexión filosófica más profunda.