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Acheron de Kenyon Sherrilyn
El dios del Destino Final y líder de los Dark-Hunter, Acheron Parthenopaeus, está acostumbrado a ser siempre el que da las órdenes... al menos en esta vida. No responde ante nadie y nadie le cuestiona.
Sí, claro... hasta que llega una mujer en una búsqueda prohibida que responde a un antiguo misterio que no aceptará un no por respuesta. Ni siquiera del mismísimo Acheron. A pesar de que él pone su reputación en entredicho y frustra sus intentos en todo momento, ella no dejará que la rechacen.
Pero cuando se ven amenazados por antiguos guardianes y viejos enemigos, su única esperanza es permanecer juntos o ser destruidos. El único problema es que Acheron no está seguro de poder confiar su pasado a nadie, pero tal como han predicho Las Parcas: " en tu pasado radica tu futuro". Ha llegado el momento de la verdad...
En este libro serás testigo del nacimiento de un dios de la Atlántida, de la destrucción de su panteón y del verdadero nacimiento de los Daimons y los Dark Hunters.
El fantasma de la noche de Sherrilyn Kenyon
Después de perder a su madre en un asesinato, Terri Mitchell ha dedicado su vida a la justicia. Su nuevo caso como agente encubierto del Departamento de Defensa Americano le llega desde la Policía de Nueva Orleans, quienes pretenden atrapar a una banda de crimen organizado que parece tener relación con el terrorismo fundamentalista. De repente, los miembros de la banda empiezan a sufrir extraños accidentes y el rumor de un fantasma vengador sale a la luz. Terri no cree en cuestiones paranormales, pero el espeluznante encuentro con el fantasma la deja completamente desconcertada.
Nathan Drake es un hombre con un único objetivo y sin nada que perder desde que le fue arrebatado lo que más quería: su familia. Ahora sólo pretende proteger inocentes vidas de asesinos empeñados en exterminar.
Así, ambos se ven envueltos y unidos por un mismo punto débil que sobrepasa todos los niveles sociales y les obligará a confiar el uno en el otro si no quieren morir. Una búsqueda que les llevará a descubrir aspectos del amor y el deseso jamás imaginados.
Nathan Drake es un hombre con un único objetivo y sin nada que perder desde que le fue arrebatado lo que más quería: su familia. Ahora sólo pretende proteger inocentes vidas de asesinos empeñados en exterminar.
Así, ambos se ven envueltos y unidos por un mismo punto débil que sobrepasa todos los niveles sociales y les obligará a confiar el uno en el otro si no quieren morir. Una búsqueda que les llevará a descubrir aspectos del amor y el deseso jamás imaginados.
Drácula el no muerto: Dacre Stoker
Han pasado 25 años tras los acontecimientos de la novela de Drácula. Quincey Harker, hijo de Jonathan y Mina Harker, pretende seguir una carrera en el teatro contra los deseos de su autoritario padre, sumido en el alcoholismo y la depresión debido a que se considera traicionado por su esposa Mina, quien no ha envejecido desde que bebió la sangre del vampiro. Ambos progenitores han procurado mantener a su hijo oculto y apartado de la escena pública. Sin embargo, Quincey está dispuesto a hacer carrera como actor, asociándose con el enigmático Basarab, un atractivo actor de origen rumano, que está teniendo gran éxito en los escenarios de París.
El doctor Jack Seward, obsesionado con dar caza a los vampiros, ha arruinado su matrimonio y se ha convertido en un adicto a la morfina, dedicándose a perseguir a los no muertos. Siguiendo el rastro de la condesa Báthory en París, muere atropellado por su carruaje.
El profesor Abraham Van Helsing, ya muy anciano, vive retirado en Ámsterdam, continuando con sus estudios sobre el vampirismo, y manteniéndose apenas en contacto con el mundo exterior.
Arthur Holmwood, Lord Godalming, se ha encerrado sobre sí mismo, y vive deprimido y esperando la muerte, impávido y apático ante todo.
Al mismo tiempo la policía londinense sigue investigando los asesinatos de Jack el destripador, sucedidos en 1888, al mismo tiempo que la estancia de Drácula en Londres. Uno de los policías que intervino en el caso relaciona un reciente asesinato con la reaparición del asesino y con el profesor Van Helsing. Su visita a la tumba de Lucy Westenra no hace sino incrementar sus sospechas.
Drácula el no muerto: Dacre Stoker
A continuación una versión para ver online o descargar en PDF:
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Etiquetas:
Dacre Stoker,
Literatura,
Literatura Fantastica,
Literatura Gotica,
Literatura Gotica Fantastica.,
Literatura Gotica Romantica.,
Literatura Vampirica.,
Vampiros.
El beso de la noche de Sherrilyn Kenyon
Sinopsis:
Llega por fin el cuarto libro de una serie que ha revolucionado el género romántico con humor, erotismo y buenas dosis de terror gótico. Wulf es un Cazador Oscuro, un antiguo guerrero vikingo que fue maldecido y condenado no solo con la inmortalidad, sino también a no ser jamás recordado por las personas que lo viesen. Pero aquella noche, la bella Cassandra no se olvidó de él. Sus destinos se unirían y él tendría que protegerla, porque hay besos por losque vale la pena morir.
Etiquetas:
Literatura,
Literatura Fantastica,
Literatura Gotica,
Literatura Gotica Fantastica.,
Literatura Gotica Romantica.,
Literatura Vampirica.,
Sherrilyn Kenyon,
Terror Gotico.,
Vampiros.
Amor de los Amores de Carolina Romero de Tejada
Carolina Coronado Romero de Tejada (1820-1911)
I.
¿Cómo te llamaré para que entiendas
que me dirijo a ti ¡dulce amor mío!
cuando lleguen al mundo las ofrendas
que desde oculta soledad te envío?...
A ti, sin nombre para mí en la tierra
¿cómo te llamaré con aquel nombre,
tan claro, que no pueda ningún hombre
confundirlo, al cruzar por esta sierra?
¿Cómo sabrás que enamorada vivo
siempre de ti, que me lamento sola
del Gévora que pasa fugitivo
mirando relucir ola tras ola?
Aquí estoy aguardando en una peña
a que venga el que adora el alma mía;
¿por qué no ha de venir, si es tan risueña
la gruta que formé por si venía?
¿Qué tristeza ha de haber donde hay zarzales
todos en flor, y acacias olorosas,
y cayendo en el agua blancas rosas,
y entre la espuma lirios virginales?
Y ¿por qué de mi vista has de esconderte;
por qué no has de venir si yo te llamo?
¡Porque quiero mirarte, quiero verte
y tengo que decirte que te amo!
¿Quién nos ha de mirar por estas vegas
como vengas al pie de las encinas,
si no hay más que palomas campesinas
que están también con sus amores ciegas?
Pero si quieres esperar la luna,
escondida estaré entre la zarza rosa,
y si vienes con planta cautelosa
no nos podrá sentir paloma alguna.
Y no temas si alguna se despierta,
que si te logro ver, de gozo muero,
y aunque después lo cante al mundo entero,
¿qué han de decir los vivos de una muerta?
II.
Como lirio del sol descolorido
ya de tanto llorar tengo el semblante,
y cuando venga mi gallardo amante,
se pondrá al contemplarlo entristecido.
Siempre en pos de mi amor voy por la tierra
y creyendo encontrarle en las alturas,
con el naciente sol trepo a la sierra;
con la noche desciendo a las llanuras,
Y hallo al hambriento lobo en mi camino
y al toro que me mira, que me espera;
en vano grita el pobre campesino:
No cruces por la noche la ribera.
En la sierra de rocas erizada,
del valle entre los árboles y flores,
en la ribera sola y apartada
he esperado el amor de mis amores.
A cada instante lavo mis mejillas
del claro manantial en la corriente,
y le vuelvo a esperar más impaciente
cruzando con afán las dos orillas.
A la gruta te llaman mis amores;
mira que ya se va la primavera
y se marchitan las lozanas flores
que traje para ti de la ribera.
Si estás entre las zarzas escondido
y por verme llorar no me respondes,
ya sabes que he llorado y he gemido,
y yo no sé, mi amor, por qué te escondes.
Tú pensarás, tal vez, desdeñosa
por no enlazar mi mano con tu mano
huiré, si te me acercas, por el llano
y a los pastores llamaré medrosa.
Pero te engañas, porque yo te quiero
con delirio tan ciego y tan ardiente,
que un beso te iba a dar sobre la frente
cuando me dieras el adiós postrero.
III.
Dejaba apenas la inocente cuna
cuando una hermosa noche en la pradera
los juegos suspendí por ver la luna
y en sus rayos te vi, la vez primera.
Otra tarde después, cruzando el monte,
vi venir la tormenta de repente,
y por segunda vez, más vivamente
alumbró tu mirada el horizonte.
Quise luego embarcarme por el río,
y hallé que el son del agua que gemía
como la luz, mi corazón hería
y dejaba temblando el pecho mío.
Me acordé de la luna y la centella
y entonces conocí que eran iguales
lo que sentí escuchando a los raudales,
lo que sentí mirando a la luz bella.
Vago, sin forma, sin color, sin nombre,
espíritu de luz y agua formado,
tú de mi corazón eras amado
sin recordar en tu figura al hombre.
Ángel eres, tal vez, a quien no veo
ni lograré, jamás, ver en la tierra,
pero sin verte en tu existencia creo,
y en adorarte mi placer se encierra.
Por eso entre los vientos bramadores
salgo a cantar por el desierto valle,
pues aunque en el desierto no te halle,
ya sé que escuchas mi canción de amores
Y ¿quién sabe si al fin tu luz errante
desciende con el rayo de la luna,
y tan sola otra vez, tan sola una,
volveré a contemplar tu faz amante?
Mas, si no te he de ver, la selva dejo,
abandono por siempre estos lugares,
y peregrina voy hasta los mares.
A ver si te retratas en su espejo.
IV.
He venido a escuchar los amadores
por ver si entre sus ecos logro oírte,
porque te quiero hablar para decirte
que eres siempre el amor de mis amores.
Tu ya sabes, mi bien, que yo te adoro
desde que tienen vida mis entrañas,
y vertiendo por ti mares de lloro
me cansé de esperarte en las montañas.
La gruta que formé para el estío
la arrebató la ráfaga de octubre...
¿qué he de hacer allí sola al pie del río
que todo el valle con sus aguas cubre?
Y ¡oh Dios! quién sabe si de ti me alejo
conforme el valle solitario huyo,
si no suena jamás un eco tuyo
ni brilla de tus ojos un reflejo.
Por la tierra ¡ay de mí! desconocida,
como el Gévora, acaso, arrebatada
dejo mi bosque y a la mar airada
a impulso de este amor corro atrevida.
Mas si te encuentro a orilla de los mares
cesaron para siempre mis temores
porque puedo decirte en mis cantares
que tú eres el amor de mis amores.
V.
Aquí tu barca está sobre la arena:
desierta miro la extensión marina:
te llamo sin censar con tu bocina
y no pareces a calmar mi pena.
Aquí estoy en la barca triste y sola
aguardando a mi amado noche y día;
llega a mis pies la espuma de la ola,
y huye otra vez, cual la esperanza mía.
¡Blanca y ligera espuma transparente,
ilusión, esperanza, desvarío,
como hielas mis pies con tu rocío
el desencanto hiela nuestra mente!
Tampoco es el mar a donde él mora,
ni en la tierra ni el mar mi amor existe:
¡Ay! dime si en la tierra te escondiste
o si dentro del mar estás ahora.
Porque es mucho dolor que siempre ignores
que yo te quiero ver, que yo te llamo
sólo para decirte que te amo,
¡que eres siempre el amor de mis amores!
VI.
Pero te llamo yo, ¡dulce amor mío!
como si fueras tú mortal viviente,
cuando sólo eres luz, eres ambiente,
eres aroma, eres vapor del río.
Eres la sombra de la nube errante,
eres el son del árbol que se mueve,
y aunque a adorarte el corazón se atreve,
tú solo en la ilusión eres mi amante.
Hoy me engañas también como otras veces;
tú eres la imagen que el delirio crea,
fantasma del vapor que me rodea
que con el fuego de mi aliento creces.
Mi amor, el tierno amor por el que lloro
eres tan sólo tú ¡señor Dios mío!
Si te busco y te llamo, es desvarío
de lo mucho que sufro y que te adoro.
Yo nunca te veré, porque no tienes
ser humano, ni forma, ni presencia:
yo siempre te amaré, porque en esencia
a el alma mía como amante vienes.
Nunca en tu frente sellará mi boca
el beso que al ambiente le regalo;
siempre el suspiro que a tu amor exhalo
vendrá a quebrarse en la insensible roca.
Pero cansada de penar la vida,
cuando se apague el fuego del sentido,
por el amor tan puro que he tenido
tú me darás la gloria prometida.
Y entonces al ceñir la eterna palma,
que ciñen tus esposas en el cielo,
el beso celestial, que darte anhelo,
llena de gloria te dará mi alma.
I.
¿Cómo te llamaré para que entiendas
que me dirijo a ti ¡dulce amor mío!
cuando lleguen al mundo las ofrendas
que desde oculta soledad te envío?...
A ti, sin nombre para mí en la tierra
¿cómo te llamaré con aquel nombre,
tan claro, que no pueda ningún hombre
confundirlo, al cruzar por esta sierra?
¿Cómo sabrás que enamorada vivo
siempre de ti, que me lamento sola
del Gévora que pasa fugitivo
mirando relucir ola tras ola?
Aquí estoy aguardando en una peña
a que venga el que adora el alma mía;
¿por qué no ha de venir, si es tan risueña
la gruta que formé por si venía?
¿Qué tristeza ha de haber donde hay zarzales
todos en flor, y acacias olorosas,
y cayendo en el agua blancas rosas,
y entre la espuma lirios virginales?
Y ¿por qué de mi vista has de esconderte;
por qué no has de venir si yo te llamo?
¡Porque quiero mirarte, quiero verte
y tengo que decirte que te amo!
¿Quién nos ha de mirar por estas vegas
como vengas al pie de las encinas,
si no hay más que palomas campesinas
que están también con sus amores ciegas?
Pero si quieres esperar la luna,
escondida estaré entre la zarza rosa,
y si vienes con planta cautelosa
no nos podrá sentir paloma alguna.
Y no temas si alguna se despierta,
que si te logro ver, de gozo muero,
y aunque después lo cante al mundo entero,
¿qué han de decir los vivos de una muerta?
II.
Como lirio del sol descolorido
ya de tanto llorar tengo el semblante,
y cuando venga mi gallardo amante,
se pondrá al contemplarlo entristecido.
Siempre en pos de mi amor voy por la tierra
y creyendo encontrarle en las alturas,
con el naciente sol trepo a la sierra;
con la noche desciendo a las llanuras,
Y hallo al hambriento lobo en mi camino
y al toro que me mira, que me espera;
en vano grita el pobre campesino:
No cruces por la noche la ribera.
En la sierra de rocas erizada,
del valle entre los árboles y flores,
en la ribera sola y apartada
he esperado el amor de mis amores.
A cada instante lavo mis mejillas
del claro manantial en la corriente,
y le vuelvo a esperar más impaciente
cruzando con afán las dos orillas.
A la gruta te llaman mis amores;
mira que ya se va la primavera
y se marchitan las lozanas flores
que traje para ti de la ribera.
Si estás entre las zarzas escondido
y por verme llorar no me respondes,
ya sabes que he llorado y he gemido,
y yo no sé, mi amor, por qué te escondes.
Tú pensarás, tal vez, desdeñosa
por no enlazar mi mano con tu mano
huiré, si te me acercas, por el llano
y a los pastores llamaré medrosa.
Pero te engañas, porque yo te quiero
con delirio tan ciego y tan ardiente,
que un beso te iba a dar sobre la frente
cuando me dieras el adiós postrero.
III.
Dejaba apenas la inocente cuna
cuando una hermosa noche en la pradera
los juegos suspendí por ver la luna
y en sus rayos te vi, la vez primera.
Otra tarde después, cruzando el monte,
vi venir la tormenta de repente,
y por segunda vez, más vivamente
alumbró tu mirada el horizonte.
Quise luego embarcarme por el río,
y hallé que el son del agua que gemía
como la luz, mi corazón hería
y dejaba temblando el pecho mío.
Me acordé de la luna y la centella
y entonces conocí que eran iguales
lo que sentí escuchando a los raudales,
lo que sentí mirando a la luz bella.
Vago, sin forma, sin color, sin nombre,
espíritu de luz y agua formado,
tú de mi corazón eras amado
sin recordar en tu figura al hombre.
Ángel eres, tal vez, a quien no veo
ni lograré, jamás, ver en la tierra,
pero sin verte en tu existencia creo,
y en adorarte mi placer se encierra.
Por eso entre los vientos bramadores
salgo a cantar por el desierto valle,
pues aunque en el desierto no te halle,
ya sé que escuchas mi canción de amores
Y ¿quién sabe si al fin tu luz errante
desciende con el rayo de la luna,
y tan sola otra vez, tan sola una,
volveré a contemplar tu faz amante?
Mas, si no te he de ver, la selva dejo,
abandono por siempre estos lugares,
y peregrina voy hasta los mares.
A ver si te retratas en su espejo.
IV.
He venido a escuchar los amadores
por ver si entre sus ecos logro oírte,
porque te quiero hablar para decirte
que eres siempre el amor de mis amores.
Tu ya sabes, mi bien, que yo te adoro
desde que tienen vida mis entrañas,
y vertiendo por ti mares de lloro
me cansé de esperarte en las montañas.
La gruta que formé para el estío
la arrebató la ráfaga de octubre...
¿qué he de hacer allí sola al pie del río
que todo el valle con sus aguas cubre?
Y ¡oh Dios! quién sabe si de ti me alejo
conforme el valle solitario huyo,
si no suena jamás un eco tuyo
ni brilla de tus ojos un reflejo.
Por la tierra ¡ay de mí! desconocida,
como el Gévora, acaso, arrebatada
dejo mi bosque y a la mar airada
a impulso de este amor corro atrevida.
Mas si te encuentro a orilla de los mares
cesaron para siempre mis temores
porque puedo decirte en mis cantares
que tú eres el amor de mis amores.
V.
Aquí tu barca está sobre la arena:
desierta miro la extensión marina:
te llamo sin censar con tu bocina
y no pareces a calmar mi pena.
Aquí estoy en la barca triste y sola
aguardando a mi amado noche y día;
llega a mis pies la espuma de la ola,
y huye otra vez, cual la esperanza mía.
¡Blanca y ligera espuma transparente,
ilusión, esperanza, desvarío,
como hielas mis pies con tu rocío
el desencanto hiela nuestra mente!
Tampoco es el mar a donde él mora,
ni en la tierra ni el mar mi amor existe:
¡Ay! dime si en la tierra te escondiste
o si dentro del mar estás ahora.
Porque es mucho dolor que siempre ignores
que yo te quiero ver, que yo te llamo
sólo para decirte que te amo,
¡que eres siempre el amor de mis amores!
VI.
Pero te llamo yo, ¡dulce amor mío!
como si fueras tú mortal viviente,
cuando sólo eres luz, eres ambiente,
eres aroma, eres vapor del río.
Eres la sombra de la nube errante,
eres el son del árbol que se mueve,
y aunque a adorarte el corazón se atreve,
tú solo en la ilusión eres mi amante.
Hoy me engañas también como otras veces;
tú eres la imagen que el delirio crea,
fantasma del vapor que me rodea
que con el fuego de mi aliento creces.
Mi amor, el tierno amor por el que lloro
eres tan sólo tú ¡señor Dios mío!
Si te busco y te llamo, es desvarío
de lo mucho que sufro y que te adoro.
Yo nunca te veré, porque no tienes
ser humano, ni forma, ni presencia:
yo siempre te amaré, porque en esencia
a el alma mía como amante vienes.
Nunca en tu frente sellará mi boca
el beso que al ambiente le regalo;
siempre el suspiro que a tu amor exhalo
vendrá a quebrarse en la insensible roca.
Pero cansada de penar la vida,
cuando se apague el fuego del sentido,
por el amor tan puro que he tenido
tú me darás la gloria prometida.
Y entonces al ceñir la eterna palma,
que ciñen tus esposas en el cielo,
el beso celestial, que darte anhelo,
llena de gloria te dará mi alma.
Carolina Coronado Romero de Tejada (1820-1911)
Desesperado Y Sin Cita de Lapthorne Elizabeth.
Vicci está intentando ganar un poco más de dinero. Se ha tomado un tiempo sabático en su mejor pagado trabajo como mercenaria, deseando asentar su vida y tal vez encontrar el amor. En su lugar, se aburre mucho y sus fondos escasean. Acepta un trabajo como integrante de la seguridad del baile inaugural para vampiros Desesperado y sin Cita, principalmente porque no puede ser muy complicado vigilar a un puñado de humanos y no-humanos interactúan con un puñado de vampiros, pero también porque le ayuda a pasar el rato.
El Príncipe Vladmir no había planeado acudir al baile Desesperado y sin Cita en absoluto. Pero algún tipo de capricho o antojo le llevó hasta allí. Y tío, se alegraba de haber ido. Desde el primer instante se sintió atraído por Vicci, pero mientras charlaban se percató de que no solamente le excitaba por completo entrando en el Ciclo Vampírico de la Fertilidad, sino que Vicci también es la mujer especial que puede completar su Círculo del Alma.
Fantasias Ardientes de Lapthorne Elizabeth.
Clare Rooney trabajaba en la biblioteca de la universidad, y aunque su vida no era exactamente lo que había esperado tampoco se podía quejar. Estaba rodeada de libros to-dos los días y tenía sus fantasías eróticas para mantenerla caliente por la noche. Entonces Clare encontró un tomo en la biblioteca de la Antigua Civilización de los Primeros Vampi-ros y comenzó a entender que el mundo era un poco mayor de lo que creía. No solo eso sino que iba a aparecer algo —o alguien— mucho mejor que sus fantasías.Simeon Montague se sentía incómodo, y era una pena que la mujer de sus fantasías eróticas fuera más apetecible que cualquiera de las señoritas del pub. Cuando Gavreel, su padre, no contactó con Simeon o cualquiera de sus hermanos en dos meses, decidió poner-se en contacto con él y asegurarse de que el anciano no se había metido en ningún proble-ma. Pero cuando Simeon encontró a Clare en la tienda de Gavreel se apareció el extraño potencial de convertir sus fantasías en realidad, y Simeon supo que ambos iban a empezar la cabalgada de su vida.
Amante Consagrado de Ward, J. R.

Sinopsis.
En las sombras de la noche en Caldwell, Nueva York, se desarrolla una furiosa guerra entre los vampiros y sus asesinos. Y existe una banda secreta de hermanos como ninguna otra… Seis guerreros vampiros, defensores de su raza. Y ahora, un obediente gemelo debe escoger entre dos vidas… Ferozmente leal a la Hermandad de la Daga Negra, Phury se ha sacrificado por el bien de la raza, convirtiéndose en el macho responsable de mantener el linaje de la Hermandad. Como el Primale de las Elegidas, va a ser el padre de los hijos e hijas que asegurarán que sobrevivan las tradiciones de la raza, y que haya guerreros que luchen contra aquellos que quieren que todos los vampiros se extingan. Como su Primera Compañera, la Elegida Cormia quiere ganar no sólo su cuerpo, sino también su corazón para sí misma... ella ve el macho emocionalmente deteriorado tras toda su noble responsabilidad. Pero mientras la guerra con la Sociedad Lessening se vuelve más severa, y la tragedia se avecina sobre la mansión de la Hermandad, Phury debe decidir entre el deber y el amor.
Amante Despierto de Ward J R

Sinopsis.
ajo las sombras de la noche, en Caldwell, Nueva York, se libra una mortífera guerra territorial entre los vampiros y sus cazadores. Existe una escalofriante banda secreta, formada por seis hermanos, guerreros vampiros, defensores de su raza. Todos son terribles, aunque ninguno de ellos se deleita más matando a sus enemigos como Warth, el lider de la Hermandad de la Daga Negra...
Antiguo esclavo de sangre, el vampiro Zsadist todavía lleva las cicatrices de un pasado lleno de sufrimiento y humillación.
conocido por su innegable furia y su siniestro carácter, es un salvaje temido tanto por humanos como por vampiros.
La rabia es su única compañía, y el terror su única pasión, hasta que rescata a la hermosa aristócrata de la diabólica sociedad de restrictores.
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Pero incluso mientras su mutuo deseo empieza a apoderarse de ambos, la sed de venganza de Zsadist contra los secuestradores de Bella le lleva a la locura.
Ahora Bella debe ayudarle a superar las heridas de su tortuoso pasado , y encontrar un futuro con ella..."
Amante Liberado de Ward J R

Sinopsis.
Despiadado y fascinante, Vishous posee un don destructivo y una terrible habilidad para predecir el futuro. Con un espantoso pasado y como miembro de la hermandad de la Daga Negra, no tiene ningún interés en todo lo que implique amor o cualquier tipo de emoción, salvo luchar contra la Sociedad de Restrictores. Pero cuando una herida mortal le pone en manos de una humana, la cirujana Jane Whitcomb, se ve obligado a revelar todo el dolor que lleva dentro y a saborear el placer por primera vez en su vida —hasta que un destino que él no ha elegido le lleva a un futuro en el que no puede incluirla.
Amante Eterno de Ward J R

Sinopsis.
Bajo las sombras de la noche, en Caldwell, Nueva York, se libra una mortífera guerra territorial entre los vampiros y sus cazadores. Existe una escalofriante banda secreta, formada por seis hermanos, guerreros vampiros, defensores de su raza. Todos son terribles, aunque ninguno de ellos se deleita más matando a sus enemigos que Wrath, el líder de la Hermandad de la Daga Negra... Dentro de la hermandad, Rhage es el vampiro de más destructivas pulsiones. Es el mejor luchador, el más rápido, el más impulsivo, y el amante más apasionado; porque en su interior arde una feroz maldición impuesta por la Virgen Escribana. Poseído por esa fuerza oscura, Rhage teme el momento en que su dragón interior se desate, convirtiéndolo en un peligro para todos los que están a su alrededor. Mary Luce, superviviente de muchas penalidades, es arrojada contra su voluntad al mundo de los vampiros y queda bajo la protección de Rhage. Con una maldición propia, que amenaza su vida, Mary no busca amor. Hace años que perdió su fe en los milagros. Pero cuando la intensa atracción animal de Rhage se convierte en una pasión mayor, emocional, él sabe que debe hacer que Mary sea solamente suya. Y mientras sus enemigos se aproximan, Mary lucha desesperadamente por alcanzar la vida eterna junto a su amado...
Amante Descubierto de Ward J R

Sinopsis.
En las sombras de la noche en Caldwell, Nueva York, se libra una guerra letal entre los vampiros y sus asesinos. Pero también existe una Hermandad secreta que no se puede comparar a ninguna otra que haya existido —seis guerreros vampiros, protegiendo a su raza. Ahora, uno de los gemelos debe escoger entre dos vidas…Ferozmente leal a la Hermandad de la Daga Negra, Phury no ha hecho más que sacrificarse a sí mismo por el bien de su raza, hasta el punto de llegar a ser responsable de mantener viva la línea de sangre de la Hermandad. Como Primale de la Elegida, está destinado a ser el padre de los descendientes que perpetuarán las tradiciones de su raza, proveyendo de nuevos guerreros que luchen contra aquellos que quieren ver extinguidos a los vampiros.Como su primera compañera, la Elegida Cormia no sólo anhela el cuerpo de Phury, sino que también quiere ganarse su corazón, y puede ver las terribles cicatrices emocionales que hay en el interior de este noble hombre.
Ahora, mientras la guerra contra la Sociedad se torna mas cruenta y la tragedia se cierne sobre la mansión de la Hermandad, Phury deberá decidir entre el deber… y el amor.Amante oscuro de Ward J.R.

Sinopsis.
En las sombras de la noche, en Caldwell (Nueva York), se desarrolla una sorda y cruel guerra entre los vampiros y sus verdugos. Y existe una hermandad secreta de seis vampiros guerreros, los defensores de toda su raza. Ninguno de ellos desea aniquilar a sus enemigos con tanta ansia como Wrath, el campeón de la Hermandad de la Daga Negra...
Wrath, el vampiro de raza más pura de los que aún pueblan la tierra, tiene una deuda pendiente con los que, hace siglos, mataron a sus padres. Cuando cae muerto uno de sus más fieles guerreros, dejando huérfana a una muchacha mestiza, ignorante de su herencia y su destino, no le queda más remedio que arrastrar a la bella joven al mundo de los no-muertos.
Traicionada por la debilidad de su cuerpo, Beth Randall se ve impotente para resistir los avances de ese desconocido, increíblemente atractivo, que la visita cada noche, envuelto en las sombras. Sus historias sobre la Hermandad la aterran y la fascinan... y su simple roce hace que salte la chispa de un fuego que puede acabar consumiéndoles a los dos.
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