Los vampiros más famosos de la Historia

Nosferatu
En el transcurso de la historia, siempre ha avido personas o seres más destacados de otros, ya sean escritores, poetas, también en mitos, leyendas o alguna otra versión, en esta ocasión nos toca nombrar a los Vampiros más famosos de la antiguedad dentro de la literatura clásica y el cine.

Estos seres han llegado hasta nosotros por ser o tener muchas similitudes, ya sea vampiricas, o atribuidas atraves de mitos y leyendas a él. Sin mencionar y hacer una gran acepción a los de la cultura pop.

Los vampiros han existido siempre, desde la era del mito, tal vez desde las primeras civilizaciones, como sumerias, egipcias entre muchas más. Tal vez no de manera directa con el nombre de "Vampiros" pero si atravez de deidades con formas o cualidades antropomórficas, muchos eran mitos, otros eran deidades.

La alusión histórica más temprana a los vampiros la encontramos en los textos del filósofo romano Lucio Apuleyo. Su novela “El asno de oro” (siglo II d.C.) relata la vida de dos malvadas hermanas llamadas Panthia y Meroe, que bebieron la sangre de un personaje llamado Sócrates.

La figura del no-muerto que se alimenta de sangre forma parte de antiguas leyendas inglesas y danesas que se remontan al siglo XII. Fue a partir de la Ilustración cuando el apogeo de la Razón desprestigió tales supercherías, de manera que los relatos vampíricos fueron desapareciendo del contexto europeo.

Sin embargo, una vuelta al tema se dio gracias a las fábulas escritas por el padre benedictino Calmet, durante el siglo XVIII. Difundió leyendas sobre vampiros en su libro “Tratado sobre vampiros” -publicado en el año 1746- recogidas en pueblos de diferentes latitudes: ciudades austriacas, húngaras, polacas, serbias, prusianas, así como villas de Silesia, Moravia y Laponia.

Uno de los principales cultos vampíricos se registra en India. Kali Ma o más conocida simplemente como Kali, era una deidad cruel, dotada de cuatro extremidades y largos cabellos. Los pueblos indios le ofrecían víctimas humanas en sacrificio, para colmar su sed y captar su benevolencia.

En la península hispánica también existieron historias de este tipo. Las guajonas cantábricas, las guaxas asturianas, o las meigas gallegas eran criaturas que utilizaban un único colmillo para sorber la sangre de sus víctimas, que generalmente eran infantes.

También en la región mesopotámica se adoraban deidades llamadas Maskin y Utuhu, de aspecto semejante al de los vampiros. Ellas eran las responsables de la proliferación de pestes y demás enfermedades mortales.

Los chinos, en la Antigüedad, creían que las personas pecadoras, después de muertas, se transformaban en malvados vampiros. Por este motivo, cuando algún criminal moría, se le seccionaban todos los órganos.

En la Roma clásica se creía en la existencia de “larvae”, fantasmas de aspecto cadavérico que revivían -por no haber expiado sus pecados adecuadamente- para vengarse de los vivos succionándole la sangre.

En el Egipto Antiguo existieron dioses-vampiros como el célebre Srun, con cuerpo de lobo y amplios colmillos. Y los fenicios creían que los altos índices de defunción infantil eran causados por las agresiones de Lilitu, también conocido como Lilith, un fantasma vagabundo que prefería alimentarse con sangre de niño.

Por último, los mapuches sudamericanos rendían culto a una criatura vampírica a quien bautizaron “Pihuychen”, responsable de agredir animales y seres humanos. Además, los atemorizaba la presencia de una especie de lagarto (un vampiro acuático) al que llamaban Trelke-wekufe.


Los vampiros más famosos de la historias estan reunidos en la siguiente lista:

1 comentarios:

Anónimo dijo...

me ha ayudado mucho en mi trabajo :) gracias

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